Pobre Sasha.
Mucha gente juzga a Sasha Sokol por su afición a las sustancias que hacen que uno la pase bien. La Timbiriche (no aplica el “ex” porque, aparentemente, sigue con esa luchita) ha sido objeto de los inquisidores más despiadados, ¡ustedes!
Pero por qué culpar a esta ya-no-tan-joven, si fueron las circunstancias la que la llevaron a los poppers. Reflexionemos:
- Benny la abrió para hacer comerciales de flan.
- Tuvo que casarse, en pantalla, con el cacarizo del Ricky Martin pre “vida loca”.
- Creyó que iba a ser la más guapa en La vida en el espejo, pero no contaba con Rebeca Jones, que aún con sus décadas encima, se veía muy bien (tenía que ser una Creel, al menos políticamente hablando).
- Cuando la primera reunión de Timbiriche, Paulina -aceptémoslo- era la más guapa del grupo, por lo que Sasha quedó relegada a la liga de Alix.
- Y lo más importante: le propinó un tortazo a Eduardo Palomo que la perseguirá por el resto de sus días.
Vaya que ha de sentirse culpable. Golpear a un hombre que luego habría de fallecer no tiene nombre.
-Sra. Creel.


